THE BEST OF #SONAR2012

Se acabaron los tres días de Sónar con cifras récord de asistencia y conciertos espectaculares en una edición marcada por el éxito absoluto de su propuesta. En Rocket Magazine tenemos la osadía de destacar ocho conciertos/sesiones de todo el inabarcable cartel de este año. El listón ha sido muy alto y la programación muy completa, así que de todo ello vale la pena recordar a…

Amon Tobin – ISAM: Seguramente la puesta en escena más espectacular de la presente edición. Con una escenografía de gran formato -estilo ópera post-moderna de gran presupuesto- y basada en un conjunto arquitectónico de cubos en los que se proyectaban sugerentes imágenes tridimensionales, el brasileño Amon Tobin esculpía ritmos marciales y hieráticos como piezas de roca de una tonelada. Todo un espectáculo multimedia totalmente acorde con la carta fundacional del festival.

Lana del Rey: Llegó el momento y toda la actitud de diva inaccesible que exhibe en sus clips se transformó en dulzura comedida y entrega a sus fans al más puro estilo «folclórica que se debe a su público». Elegantemente vestida y acompañada de cuarteto de cuerda, piano y guitarra (sin atisbo de bases pregrabadas), Del Rey desnudó su breve repertorio con tal fragilidad y dedicación que su discreta voz pasó de problema a virtud, y los visuales «yankees» y canciones perfectas como Videogames hicieron el resto.

The Roots: Si alguien esperaba un directo de hip hop instrumental al uso se equivocó de pleno. The Roots se convirtió en una orquestra de triturar y reformular éxitos de todos los tiempos, desde Beastie Boys hasta Jimmy Hendrix pasando por Gun’s’n’Roses («Sweet Child O’mine») siempre dotando a los temas de su particular visión de la «black music», y con una perfección en la ejecución que convierte su pase probablemente en uno de los mejores shows en directo que ha visto el festival.

Die Antwoord: Había el temor de que el escenario grande les quedase ídem al dúo surafricano, pero nada de eso… el matiz «ravero» de su último disco potenció su directo y Ninja y Yo-Landi Vi$$er salieron victoriosos de tal plaza. Incluso Ninja se atrevió a rapear sobre Enya. Mención aparte merece el estilismo y la actitud «lolita destroy» de Yo-Landi, con la que se podrían llenar páginas y páginas a riesgo de ser censurado por el redactor jefe de esta web… XXX.

James Blake: La sesión de James Blake (como la mayoría de las suyas) debería grabarse y venderse en un USB de porcelana empaquetado en una caja dorada diseñada por Givenchy, porque lo suyo es la «alta costura» de los deejays. Blake utiliza materia prima de muchos quilates (techno-dub de orfebrería, R&B, soul…) y los acabados en la mezcla son de alta precisión suiza. Encima tiene la clase de acabar su sesión con Beyoncé y un fade-out progresivo hasta el silencio sepulcral. Dios.

Fatboy Slim: Criticar a Fatboy Slim por verbenero es como criticar a Puyol por no saber regatear. Aquí cada uno es bueno en lo suyo, y Fatboy Slim es único a la hora de poner del revés a 15.000 personas a las 4 de la mañana. Visuales locos, samplers de sus éxitos, techno-house trotón y bajos saltarines. Y actitud hooligan, de brazo en alto con cerveza maxi. Fatboy Slim mola, y no engaña, va de cara, no vende motos pseudo-techno-intelectuales como otros con cabeza de ratón, y una vez desnudo de complejos solo te queda dejarte llevar por los acordes de piano de «Praise you» y hacerte con un amasijo de tickets en la barra.

Modeselektor: Hay que aplaudir al dúo alemán por su equilibrio perfecto entre «entretenimiento» y sonido con coartada «intelectual», es decir, sin caer en los beats gratuitos y subidones aeróbicos quita-graves de muchos deejays de hoy en día, pero a la vez provocando explosiones de júbilo entre el público. Potencia con control y temazos de techno alemán, breaks y visuales de Pfadfinderei. “Touché”.

Flying Lotus: Su portátil es un jukebox festivo de hip hop y jazz abstracto tocado por una leve patina deconstructivista de IDM. En su versión festivalera Flying Lotus mezcla desde gangsta-rap hasta Radiohead dándole su sutil toque personal «breakístico». Lástima que en el clímax de «Out in the streets» de Africa Hi-tech, la mesa de sonido no soportó tanto grave y hubo que empezar de nuevo.

Totally Enormous Extinct Dinosaurs: Lo que se esperaba como un directo de techno-pop acabó siendo una mezcla de sesión de deejay y directo vocal en la que un Orlando Higginbottom disfrazado de indio combinaba el tech-house mas groovy e hipervitaminado con partes cantadas, como la de su celebérrimo hit «Garden».

F: Sónar 2012
T: David Moreno
Rocket Magazine Barcelona

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Journalist Editor in Chief and Founder of Rocket Magazine Barcelona Menswear Fashion since 2008

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